miércoles, 17 de febrero de 2010


" Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles. - Bertolt Brecht "

lunes, 25 de enero de 2010




Cuando nos enfrentamos a nuestras pesadillas las alternativas que tenemos son pocas: huir o luchar. Confiamos en reunir fuerzas para plantar cara a nuestros miedos, pero a veces y sin querer huimos, ¿pero si la pesadilla nos persigue? ¿Dónde nos esconderemos?

Héroes.

miércoles, 7 de octubre de 2009




Enfrente, la montaña.
Pasa la nube inmensa;
toda suya... todo suyo.
Huracanes de vientos;
lluvia andante semi paralela
y en todo el monte funerales alegres, naturales,
de hojas muertas.
Los cabellos terráqueos danzan todos iguales
al son de trompetas invisibles que vienen de los mares.
Llegó el otoño; llegó la muerte...
¡Mas no para todos!
Hoy morirán hojas y animales.
Mas no morirán para siempre y, en su transformación de mañana
darán con más calor a la tierra, de su muerte, pasado mañana, brotes de espeanza.
Y yo no he muerto. Me alegro de la lluvia y me alegro del viento.
Si tengo frío, me caliento; si tengo miedo, ¡Que no lo tengo!,
susurro y pienso...
y para mañana ya me he comido mi pequeña ración de esperanza.
Una sola puerta de tres, abierta.
Una sola puerta inmensa.

Manolo Chinato – Tres Puertas.

jueves, 23 de julio de 2009


Mi mundo
Tapizaste las paredes de mi mundo
Con un papel lleno de figuras y colores.
¿¡Pero que hiciste nena esos colores no van conmigo!?
Esas figuras son sinónimos de tu ausencia,
Estos recuerdos queman mi cabeza,
Ya no existe en mí la paciencia
Para esperar que el fuego se prenda,
Capas que el papel se incendie
Junto con nosotros dos, así de una buena vez
Pueda borrar tu ausencia

Joaquín Ordoqui

martes, 21 de julio de 2009

Nos Sobran Los Motivos Princesa

Esta sala de espera sin esperanza,
estas pilas de un timbre que se secó,
este helado de fresa de la venganza,
esta empresa de mudanzas
con los muebles del amor.
Esta campana muda en el campanario,
esta mitad partida por por la mitad,
estos besos de Judas, este calvario,
este look de presidiario,
esta cura de humildad.
Este cambio de acera de tus caderas,
estas ganas de nada, menos de tí,
este arrabal sin grillos en primavera,
ni espaldas con cremallera,
ni anillos de presumir.
Esta casita de muñecas de alcoba,
este racimo de pétalos de sal,
este huracán sin ojo que lo gobierne,
este jueves, este viernes,
y el miércoles que vendrá.


No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo,
para decir "con Dios" a los dos
nos sobran los motivos.

Este museo de arcángeles disecados,
este perro andaluz sin domesticar,
este trono de príncipe destronado,
esta espina de pescado,
esta ruina de Don Juan.
Esta lágrima de hombre de las cavernas,
esta horma del zapato de Barba Azul,
que poco rato dura la vida eterna
por el túnel de tus piernas,
entre Córdoba y Maipú.
Esta guitarra cínica y dolorida,
con su terco knock knockin'on heaven's door,
estos labios que saben a despedida,
a vinagre en las heridas,
a pañuelo de estación.
Este ladrón atrapado en tus dudas,
la rueca de Penélope en Luna Park,
estos dedos que sueñan que te desnudan,
esta caracola viuda,
sin la pianola de mar.

Joaquín Sabina